Una investigadora especializada en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia de datos ha sido designada para liderar la política nacional de innovación y tecnología. Su nombramiento marca un giro hacia la incorporación de expertise técnica en decisiones estratégicas sobre desarrollo tecnológico.
Con casi tres décadas de trayectoria en investigación académica, la funcionaria ha desarrollado experiencia en programación, seguridad informática, visión por computadora e inteligencia artificial generativa. Desde hace años dirige un laboratorio especializado en tecnologías exponenciales, enfocado en fortalecer capacidades institucionales en inteligencia artificial y computación cuántica. Su formación incluye especialización en ciencia de datos y gestión del conocimiento, además de participación en la elaboración de estrategias nacionales de IA entre 2016 y 2019.
Un eje central de su pensamiento estratégico es la retención de talento tecnológico. En intervenciones públicas recientes, ha señalado una tensión crítica del ecosistema científico argentino: muchos profesionales encuentran oportunidades de desarrollo en el extranjero mientras que localmente existen limitaciones para convertir investigación en aplicaciones comerciales. Esta preocupación refleja un desafío estructural que enfrenta América Latina en la competencia global por talento especializado en tecnologías emergentes.
Otra línea de trabajo que caracteriza su trayectoria es la construcción de puentes entre sectores. Fundó un foro regional que conecta científicos con inversores y fomenta redes colaborativas entre emprendedores, funcionarios y academia. En sus análisis públicos ha destacado que "no es tan fácil sentar en una misma mesa a gente de gobierno, de la industria, inversores y emprendedores, y pensar juntos cómo resolver los desafíos que tenemos". Esta observación identifica un problema de coordinación que limita la transformación de investigación en valor económico.
Su experiencia incluye liderazgo en proyectos de criptografía poscuántica, investigación en inteligencia artificial cuántica, y aplicaciones de visión por computadora en sectores como salud y agricultura. Ha participado en iniciativas tanto en organismos nacionales como internacionales, lo que posiciona su gestión en el contexto de tendencias globales en política tecnológica.
El nombramiento refleja una tendencia observable en gobiernos de la región: incorporar perfiles técnicos especializados en decisiones sobre innovación, reconociendo que la competencia en tecnologías exponenciales requiere expertise específica. Los desafíos que enfrenta esta gestión incluyen articulación entre actores dispersos, retención de talento en contextos macroeconómicos complejos, y traducción de investigación académica en capacidades competitivas para empresas locales.

