Una técnica de rastreo basada en ultrasonidos ha sido identificada en plataformas de comercio electrónico, permitiendo que los navegadores sean identificados y perfilados sin intervención del usuario. El método utiliza osciladores de audio que generan ondas de diente de sierra —patrones comunes en salida digital— a frecuencias inaudibles para el oído humano, pero capturadas por los micrófonos de los dispositivos.
La mecánica es precisa: scripts altamente ofuscados generan un gráfico que analiza las lecturas de WebAudio de cada navegador. El oscilador crea una forma de onda conocida, y un analizador mide el resultado tras pasar por la implementación de audio del navegador del usuario. Los scripts ajustan la ganancia a cero para evitar que el usuario escuche algo, pero el gráfico permanece conectado al sistema de audio seleccionado, permitiendo que el navegador procese la información y la envíe de vuelta al servidor.
Implicaciones de seguridad y privacidad
Esta técnica representa un vector de rastreo que elude las protecciones convencionales. A diferencia de cookies o identificadores de dispositivo, los ultrasonidos operan en una capa que muchos usuarios desconocen, generando un identificador único basado en las características específicas del hardware de audio de cada dispositivo. El método es particularmente problemático porque funciona incluso cuando los usuarios creen que sus navegadores están protegidos.
La detección accidental del fenómeno ocurrió cuando un usuario notó que sus auriculares Bluetooth dejaban de reproducir audio al acceder a ciertos sitios. Al cerrar la pestaña, el audio volvía a funcionar normalmente. Este comportamiento reveló la presencia de scripts que interferían activamente con el sistema de audio del dispositivo.
Contexto regulatorio y riesgo operacional
En jurisdicciones como México y América Latina, donde la regulación de privacidad digital aún está en desarrollo, esta práctica expone un vacío normativo significativo. Las leyes de protección de datos existentes no contemplan explícitamente técnicas de rastreo basadas en características de hardware, lo que deja a los consumidores sin mecanismos legales claros para reclamar o defenderse.
Desde una perspectiva operacional, las organizaciones que utilizan estas técnicas enfrentan riesgos reputacionales crecientes. La confianza del consumidor en plataformas digitales depende cada vez más de la transparencia en la recopilación de datos. El descubrimiento de métodos de rastreo invisibles genera desconfianza y puede afectar la retención de usuarios, especialmente en mercados donde la competencia por la lealtad del cliente es intensa.
La identificación de esta técnica subraya la necesidad de auditorías técnicas más rigurosas en infraestructuras digitales y de marcos regulatorios que aborden explícitamente métodos de rastreo emergentes que operan en capas de hardware y software no cubiertas por protecciones actuales.




