Por: Zoraya Mejía Jácome, estratega en Marketing Digital y Publicidad; Docente de Maestría en Marketing Digital.


Nacieron para conectar personas. Hoy, casi todas viven de vendernos algo, como anteriormente conocimos a las redes sociales dejó de existir en gran medida, fueron un espacio de vínculo humano y, actualmente se convirtieron en una vitrina comercial disfrazada de comunidad. Repasemos, una por una, cómo ocurrió esa mutación.

Una pieza clave de ese giro es el scroll infinito, el gesto de deslizar el dedo sin encontrar nunca un final no es un detalle de diseño, es una decisión de negocio. Al eliminar el punto de cierre —la última publicación, el final de la página— las plataformas eliminan también la pausa natural en la que el usuario decidía si seguía o se iba. Cada segundo extra de scroll es más tiempo de exposición a anuncios y más datos de comportamiento para afinar el algoritmo. El diseño dejó de preguntarse ¿cómo ayudo a la persona a encontrar lo que busca? para preguntarse ¿cómo evito que suelte el teléfono?

Facebook

Antes: nació en 2004 como un directorio de estudiantes universitarios. Su promesa era simple: encontrar amigos, compartir fotos, reconectar con gente que habías perdido de vista, el muro era personal, el feed era cronológico y las marcas apenas tenían presencia.

Ahora: Facebook es una plataforma publicitaria. El feed lo decide un algoritmo que prioriza contenido pagado y sugerido sobre las publicaciones de tus contactos. Marketplace, tiendas integradas y anuncios entre cada tres o cuatro posts, convirtieron el muro personal en un mostrador. El usuario ya no es el centro, es el producto que se le vende a los anunciantes.

Instagram

Antes: una app de fotografía casual, filtros vintage y publicaciones sin pretensión comercial. Se usaba para mostrar el desayuno, un atardecer, un viaje. No existían los "Reels", ni el "shop", ni los influencers como industria.

Ahora: es una tienda visual permanente. El botón de compra está integrado en las publicaciones, los creadores de contenido son vendedores encubiertos y el algoritmo premia lo que genera consumo, no lo que genera vínculo. La foto espontánea perdió terreno frente al contenido producido para vender un estilo de vida, un producto o una marca personal.

Twitter / X

Antes: un espacio de conversación pública en tiempo real, pensado para noticias, opinión y debate horizontal entre usuarios anónimos y figuras públicas por igual.

Ahora: bajo el nombre X, la plataforma monetiza la visibilidad misma, pagar una suscripción aumenta el alcance de tus publicaciones. La verificación, antes símbolo de autenticidad, se convirtió en un producto de pago. La conversación quedó sub