Un enfrentamiento público entre el fundador de una startup de agentes de codificación y su exasesor de junta directiva expone una tensión estructural que se repite con creciente frecuencia en el ecosistema de inteligencia artificial: la coexistencia de relaciones de confianza y conflictos de interés en un sector donde el capital fluye hacia múltiples competidores simultáneamente.
Matan Grinberg, cofundador de Factory —startup valorada en cinco mil millones de dólares tras levantar 200 millones con respaldo de Blackstone, Khosla Ventures, Sequoia Capital e Insight Partners— anunció públicamente el despido de Chris Degnan de su consejo asesor. La razón: acusaciones de que Degnan compartió información confidencial con Cognition, empresa rival que desarrolla el agente de codificación Devin y que alcanzó una valuación de 48 mil millones de dólares. Degnan, por su parte, desmintió haber sido despedido y afirmó que renunció tras notificar a Grinberg su decisión de incorporarse a Cognition como director de ingresos.
El perfil del asesor y el peso de la información
Degnan no es un actor menor en este conflicto. Fue la primera contratación de ventas de Snowflake y ocupó el cargo de director de ingresos durante once años en esa compañía de datos. Su experiencia en estrategias go-to-market lo convierte en un activo de alto valor —y en una fuente potencial de riesgo— para cualquier empresa en etapa de crecimiento acelerado.
Grinberg reconoció que Degnan admitió haber sostenido una conversación "informal" con un ejecutivo de Cognition, aunque aseguró no tener intención de unirse al competidor. La revelación posterior de que esas conversaciones fueron continuas fue lo que detonó la decisión de removerlo del consejo, argumentando preocupaciones sobre la confidencialidad de información sensible a la que Degnan tuvo acceso en su rol asesor.
Cuando los inversores financian a ambos lados
El caso adquiere una dimensión adicional al considerar que Khosla Ventures figura como inversor tanto en Factory como en Cognition. Esta dualidad —habitual en firmas de capital de riesgo que diversifican apuestas dentro de un mismo segmento— genera zonas grises en las que los límites de confidencialidad y lealtad se vuelven difusos.
Vinod Khosla, fundador de la firma, intervino públicamente en el conflicto defendiendo a Cognition y cuestionando las acusaciones de Grinberg, lo que ilustra cómo los conflictos de interés entre portafolios pueden escalar hasta afectar la reputación y la dinámica competitiva de las empresas involucradas.
Implicaciones para la gobernanza en startups de IA
Este episodio pone sobre la mesa una pregunta que pocas startups en etapa de crecimiento abordan con suficiente rigor: ¿qué mecanismos de gobernanza existen para gestionar el acceso a información estratégica por parte de asesores externos que operan simultáneamente en múltiples ecosistemas competitivos?
Factory atiende a clientes como Nvidia, Royal Bank of Canada, Palo Alto Networks, Adobe y T-Mobile. Cognition, por su parte, trabaja con Mercedes-Benz, NASA, Goldman Sachs y Citi. En ese contexto, la información sobre estrategias comerciales, roadmaps de producto o dinámicas de clientes representa una ventaja competitiva tangible —y su protección, una prioridad de primer orden.
El conflicto entre Factory y Cognition no es solo un drama corporativo: es un caso de estudio sobre los riesgos de gobernanza que enfrentan las empresas de IA de alto crecimiento cuando las redes de capital, talento y asesoría se superponen sin protocolos claros de separación.




