Perú avanza en la institucionalización de la inteligencia artificial en el sector salud. A través de la Resolución Ministerial N.º 903-2026, el Ministerio de Salud formalizó un conjunto de lineamientos que establecen políticas para el uso seguro, responsable y ético de los sistemas basados en IA dentro de su estructura institucional. La norma fue publicada en el Diario Oficial y entra en vigor de forma inmediata.

Alcance y responsabilidades institucionales

La Oficina General de Tecnologías de la Información asume la conducción operativa del marco: difusión, implementación, supervisión y asistencia técnica son funciones que recaen directamente sobre esta unidad. El documento técnico adjunto a la resolución es parte integral de la normativa y no un anexo opcional, lo que eleva su carácter vinculante dentro de la organización.

El marco abarca todas las fases del ciclo de vida de los sistemas de IA: diseño, desarrollo, implementación y retiro. Cada etapa debe cumplir criterios de seguridad, transparencia, explicabilidad, inclusión y sostenibilidad. Esta cobertura integral reduce la posibilidad de vacíos normativos en proyectos que ya estén en operación o en etapas tempranas de adopción.

Fundamento legal y protección de datos sensibles

La normativa se ancla en la Ley N.º 29733 de Protección de Datos Personales, que resguarda información de alta sensibilidad: datos biométricos, origen racial y étnico, ingresos económicos, historial de salud y vida sexual. Esta base legal es relevante porque los sistemas de IA en salud procesan precisamente este tipo de datos, donde una brecha de seguridad o un uso indebido puede tener consecuencias directas sobre derechos fundamentales.

Además, la resolución incorpora un Marco de Confianza Digital que delimita protocolos para prevenir y gestionar incidentes de seguridad tecnológica. Los titulares de bancos de datos personales y quienes los administran quedan obligados a adoptar medidas técnicas y organizativas proporcionales al tipo de tratamiento que realicen.

Implicaciones para la gestión de tecnología en salud pública

La aprobación de este marco posiciona al sector salud peruano como uno de los primeros en Latinoamérica en contar con lineamientos específicos para IA dentro de una institución pública de esta escala. Para organizaciones del ecosistema de salud digital —proveedores de tecnología, integradores de sistemas, desarrolladores de soluciones clínicas— este tipo de normativa define los requisitos mínimos que deberán cumplir los sistemas que busquen operar dentro del entorno ministerial.

La exigencia de transparencia y explicabilidad en los modelos de IA es particularmente significativa: implica que los sistemas no pueden operar como cajas negras. Las decisiones automatizadas que afecten diagnósticos, asignación de recursos o gestión de pacientes deberán poder auditarse y justificarse. Esto representa tanto un estándar técnico como un criterio de gobernanza que las organizaciones deberán integrar desde las fases tempranas de diseño.