Investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB) han desarrollado un sistema de inteligencia artificial capaz de identificar individuos de fauna silvestre con una precisión del 98.4%, utilizando como referencia los patrones únicos de sus escamas, de forma análoga al reconocimiento de huellas dactilares en humanos.

El sistema, denominado ReMatch, compara imágenes fotográficas contra una base de datos de ejemplares previamente registrados y calcula la probabilidad de coincidencia. Cuando ningún registro supera el umbral de confianza establecido, el algoritmo determina automáticamente que se trata de un individuo nuevo, que puede incorporarse a la base de datos para seguimiento futuro. En pruebas que incluyeron individuos no registrados, la tasa de aciertos se mantuvo en 92.46%.

Biometría natural como alternativa al marcaje físico

El modelo fue entrenado y validado con 4,619 fotografías de 1,009 individuos distintos de lagartija balear (Podarcis lilfordi), capturadas durante catorce años de trabajo de campo en el Illot d'en Curt, Mallorca, entre octubre de 2010 y septiembre de 2024. El análisis se centra en el mosaico de escamas de la zona ventral, cuya configuración es única para cada ejemplar.

Esta metodología elimina la necesidad de capturar físicamente a los animales para colocarles anillas, etiquetas u otros dispositivos de marcaje, lo que reduce el estrés sobre las poblaciones estudiadas y amplía las posibilidades de monitoreo a largo plazo. Una sola fotografía permite determinar si un ejemplar observado hoy es el mismo registrado años atrás, cuándo fue avistado por última vez o si constituye un nuevo individuo no catalogado.

Implicaciones para el monitoreo de biodiversidad a escala

La capacidad de ReMatch para operar con bases de datos abiertas —es decir, sin requerir que todos los individuos fotografiados estén previamente registrados— representa una ventaja operativa significativa en estudios de campo donde la aparición de ejemplares desconocidos es frecuente.

Desde una perspectiva de gestión de recursos naturales y cumplimiento regulatorio ambiental, este tipo de herramienta reduce los costos y tiempos asociados al monitoreo de especies protegidas, al tiempo que genera datos longitudinales sobre supervivencia, reproducción y dinámica poblacional con mayor continuidad y menor intervención. La escalabilidad del enfoque —aplicable en principio a cualquier especie con patrones cutáneos diferenciados— abre una línea de desarrollo con potencial para programas de conservación, auditorías ambientales corporativas y proyectos de infraestructura sujetos a evaluación de impacto ecológico.