Dos de los principales diseñadores de procesadores para PC han tomado una decisión técnica inusual: reactivar el soporte para memoria DDR4, un estándar con más de una década en el mercado, como respuesta directa a una crisis de precios que está redefiniendo las decisiones de compra de hardware a nivel global.

La brecha de costo entre generaciones de memoria se ha vuelto difícil de ignorar. Un kit de 32 GB en DDR5 puede costar más del doble que su equivalente en DDR4, una diferencia que altera los cálculos de cualquier proyecto de actualización de infraestructura tecnológica. Esta disparidad no responde a ciclos normales de mercado, sino a una presión estructural sobre la cadena de suministro de semiconductores.

La IA como factor de escasez

La expansión acelerada de centros de datos para inteligencia artificial está absorbiendo una porción creciente de la capacidad de producción de memoria a escala mundial. Según declaraciones del director ejecutivo de Micron, Sanjay Mehrotra, la demanda de su empresa superará la oferta disponible durante los próximos dos años, con el 75% de su producción proyectada para 2027 ya comprometida a precios superiores a los actuales.

El dato más revelador apunta a la memoria de alto ancho de banda (HBM), utilizada por los aceleradores de IA: pasará de representar el 20% de la capacidad productiva de los fabricantes de memoria en la actualidad a cerca del 30% en 2027. Ese desplazamiento reduce directamente el espacio de fabricación disponible para memoria convencional —la que equipa computadoras personales, servidores de gama media y dispositivos móviles.

Implicaciones para la planificación tecnológica

El fabricante taiwanés de placas madre Gigabyte ha anunciado compatibilidad DDR4 para procesadores con zócalo LGA 1700 de Intel —introducido en 2021 y descontinuado en 2024— con disponibilidad proyectada para inicios de 2027. En paralelo, en agosto de 2026 presentó nuevas placas madre para la plataforma AM4, también compatibles con DDR4, coincidiendo con el décimo aniversario del procesador Ryzen 7 5800X3D.

En condiciones normales de mercado, apostar por un estándar de memoria con más de diez años de antigüedad representaría un riesgo de obsolescencia. En el contexto actual, sin embargo, la DDR4 ofrece una alternativa de menor exposición al alza de precios, lo que la convierte en una variable relevante para quienes planifican renovaciones de equipo o expansiones de capacidad en un horizonte de 12 a 24 meses.

La escasez de RAM no es un fenómeno transitorio. Es el resultado de una reconfiguración profunda de las prioridades de manufactura de semiconductores, impulsada por la demanda de infraestructura de IA. Las organizaciones que dependan de hardware convencional para sus operaciones enfrentan un entorno de costos crecientes con pocas señales de alivio en el corto plazo.