Unilever de México, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Morelos (SDS) formalizaron un convenio de colaboración para la conservación y reforestación de 552 hectáreas de los Bosques de Agua, en las zonas forestales de Huecahuaxco y Huitzilac, Morelos. El acuerdo se firmó en el Parque Barranca de Chapultepec, en Cuernavaca, con la participación del Mtro. Alan Dupré, Secretario de Desarrollo Sustentable de Morelos; la Dra. Catalina de Alba, titular de CONAFOR en Morelos, y representantes de Unilever de México.
Un mecanismo financiero para proteger ecosistemas estratégicos
El núcleo del acuerdo es el establecimiento de un fondo bajo el esquema de Pago por Servicios Ambientales, mediante el cual los sectores público y privado canalizarán recursos directamente a las comunidades forestales que realizan acciones de conservación. Este modelo reconoce económicamente el trabajo de quienes protegen los bosques y, por extensión, garantizan la recarga de acuíferos que abastecen a Morelos, la Ciudad de México y el Estado de México.
La iniciativa se alinea con el Plan Nacional Hídrico del Gobierno de México, que prioriza la reforestación y la infiltración natural de agua de lluvia como mecanismo de recarga hídrica. "Para lograr la conservación, se requiere de la participación intergubernamental, pero también de la iniciativa privada", señaló la Dra. Catalina de Alba, titular de CONAFOR en Morelos.
Operaciones industriales integradas a la agenda ambiental
El convenio da continuidad a una trayectoria de 60 años de operaciones de Unilever en México y amplía los compromisos ambientales que la compañía ya ejecuta desde su planta en CIVAC, Morelos. Esa instalación incorpora sistemas de captación de agua de lluvia, ósmosis inversa y reutilización de agua de proceso para optimizar el consumo hídrico en la fabricación de productos de cuidado personal y belleza.
Desde 2014, la planta opera sin enviar residuos a relleno sanitario, y su línea de desodorantes en aerosol se convirtió en la primera operación de Unilever en Latinoamérica en alcanzar emisiones netas cero. "Ser parte de esta colaboración permite reiterar el compromiso que Unilever tiene con Morelos y sus comunidades", afirmó Gleison Santos, Director de la planta Unilever CIVAC.
Implicaciones para la agenda corporativa de sustentabilidad
El modelo adoptado en este convenio ilustra una tendencia creciente en la gestión ambiental corporativa: vincular las operaciones industriales con mecanismos de compensación ecosistémica que generan valor tangible para las comunidades locales. La articulación entre empresa, gobierno federal y gobierno estatal reduce la fragmentación institucional que históricamente ha limitado la efectividad de los programas de reforestación en México.
Para las organizaciones que gestionan operaciones con alta dependencia hídrica, este esquema ofrece un referente replicable: combinar eficiencia operativa interna —reducción de consumo, circularidad del agua, energía renovable— con inversión en la conservación de las cuencas que abastecen esas mismas operaciones. La sostenibilidad deja de ser un reporte anual y se convierte en una variable de continuidad del negocio.


