Más de 200 representantes del sector privado, autoridades y especialistas se reunieron en Guadalajara durante la XV Cumbre de Empresarios de AMCHAM/MEXICO para analizar los desafíos del nuevo entorno comercial y las oportunidades de integración productiva regional en Norteamérica. La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la disponibilidad energética y la certeza jurídica dominaron la agenda como los factores que marcarán las decisiones de inversión en los próximos años.
Oscar del Cueto, presidente de AMCHAM/MEXICO, señaló que, pese a la incertidumbre derivada de la revisión del T-MEC y el contexto electoral estadounidense, las empresas mantienen sus proyectos de inversión en México. Anticipó que las conversaciones comerciales podrían derivar en un anuncio entre ambos gobiernos antes de concluir 2026. Elizabeth Hoffman, cónsul general de Estados Unidos en Guadalajara, destacó las oportunidades del occidente mexicano en manufactura avanzada, electrónica y agroindustria, así como la importancia de fortalecer la colaboración binacional. Ernesto Sánchez Proal, presidente del Capítulo Guadalajara, afirmó que Jalisco se consolida como polo estratégico, aunque subrayó la necesidad de fortalecer la proveeduría local, integrar a las pequeñas y medianas empresas a las cadenas productivas y atender los retos de infraestructura, seguridad y certidumbre.
Energía: el cuello de botella de la expansión productiva
La disponibilidad energética ocupó un lugar central en la discusión. Emma Díaz, de GE Vernova, señaló que los planes de expansión contemplan alrededor de 32 gigawatts (GW) adicionales hacia 2030, de los cuales 22 GW corresponderían a fuentes renovables. A ello se suma una demanda potencial de 3 GW derivada del crecimiento de los centros de datos, un vector de presión que pocas proyecciones energéticas habían incorporado con esta magnitud.
Erika Santiago, de AES México, advirtió que aproximadamente 45% de la capacidad eléctrica instalada depende del gas natural, lo que hace indispensable coordinar los nuevos proyectos de generación con infraestructura de transporte y almacenamiento. Ana María García, de KPMG México, añadió que el desafío central será convertir el nuevo marco regulatorio en proyectos viables con certidumbre real para los inversionistas, una condición que hoy no está garantizada.
Inteligencia artificial: gobernanza antes que adopción
La integración de inteligencia artificial (IA) emergió como prioridad empresarial, aunque con matices relevantes. Jesús Palomino, de Intel Guadalajara, sostuvo que su implementación efectiva requiere cambios de mentalidad y cultura organizacional antes que inversión tecnológica. María Rosa Casillas, de Deloitte México, enfatizó la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza que garanticen un uso seguro y transparente de la tecnología. Francisco Cabrera, de IE University, aportó una cifra de referencia: una aplicación adecuada de IA puede multiplicar por cuatro la rentabilidad de una organización.
Al cierre del encuentro, Pedro Casas Alatriste, vicepresidente ejecutivo y director general de AMCHAM/MEXICO, subrayó que la certidumbre no depende exclusivamente de los gobiernos: también se construye desde las empresas, mediante confianza, información compartida y una voz común frente a las autoridades. La cumbre concluyó con un llamado a fortalecer la innovación, el talento, la seguridad y la infraestructura como condiciones base para consolidar la posición de México en las cadenas productivas de Norteamérica.


