Después de una pausa de siete años, la Semana del Diseño de Amán regresó bajo el tema "Acumulaciones", reuniendo a diseñadores, creadores y profesionales culturales para examinar el trabajo que está configurando el paisaje del diseño en Jordania. La cuarta edición del evento, celebrada durante dos semanas en octubre, marcó un punto de inflexión: por primera vez, la dirección recayó en un estudio de arquitectura con perfil investigador, lo que transformó la naturaleza del programa.
Sarah Hejazin y Bisher Tabbaa, fundadores de la práctica de arquitectura y diseño FADAA, asumieron la codirección del evento con un enfoque centrado en la relación entre prácticas cotidianas, memorias culturales y entornos materiales. Su nombramiento no fue solo simbólico: introdujo una metodología basada en la investigación de materiales que desplazó el foco del objeto terminado hacia los procesos, los contextos y las capas de significado que los preceden.
El diseño como lectura del territorio
En conversación durante el evento, Hejazin y Tabbaa describieron su aproximación al diseño como un ejercicio de lectura antes que de producción. Para FADAA, entender el entorno social, climático y cultural en el que opera una comunidad no es un paso previo al diseño: es el diseño mismo. Esta postura se refleja tanto en su arquitectura como en sus intervenciones en espacios públicos y objetos.
El tema "Acumulaciones" funcionó como marco conceptual para explorar cómo las experiencias locales —los materiales disponibles, las memorias colectivas, los gestos repetidos— se sedimentan en las formas construidas. Lejos de una estética nostálgica, el enfoque apunta a identificar qué permanece útil y qué puede reactivarse en contextos contemporáneos.
Implicaciones para mercados en transición
Este modelo de práctica tiene resonancia directa en regiones donde la tensión entre modernización acelerada e identidad cultural es una variable estratégica. En México y América Latina, donde el desarrollo inmobiliario, la regeneración urbana y el diseño de marca territorial son decisiones con alto impacto económico y social, la pregunta sobre cómo integrar el contexto local sin caer en folklorismo o en universalismo genérico sigue sin respuesta clara.
La experiencia de Amán sugiere que los proyectos con mayor cohesión —y, por extensión, mayor durabilidad y aceptación comunitaria— son aquellos que parten de una investigación rigurosa del lugar antes de proponer una solución. No se trata de un enfoque romántico, sino de una estrategia que reduce el riesgo de rechazo social y aumenta la pertinencia funcional de lo construido.
El regreso de la Semana del Diseño de Amán, con una dirección que prioriza la investigación sobre la exhibición, ofrece un modelo de referencia para quienes toman decisiones sobre espacios, marcas y territorios: el punto de partida no es la tendencia global, sino la acumulación de lo que ya existe.




