IA Hoy: Tu empresa no necesita utilizarla para todo
IA Hoy: Tu empresa no necesita utilizarla para todo
Por: Denis Génova, fundador y CEO de Xal Digital, firma mexicana especializada en soluciones tecnológicas basadas en la nube
Quiero ser claro en este punto: tu empresa no necesita utilizar IA para todo. Y está bien.
Cada vez más emprendedores y empresarios mexicanos buscan soluciones de inteligencia artificial para optimizar sus procesos y mejorar su productividad. En ese proceso, es fácil creer que para competir se requieren soluciones tecnológicas gigantescas y complejas, lo que puede ser desalentador.
La realidad es que, para una PyME mexicana, invertir en desarrollos propios —hechos a la medida, flexibles y en escala— puede ser mucho más efectivo que adoptar soluciones “listas para usar”. Construir soluciones tecnológicas a la medida permite escalar de forma controlada, invertir solo en lo que realmente necesita y mantener el control de sus procesos.
A diferencia de los sistemas prearmados, muchas veces costosos y sobredimensionados, los desarrollos modulares permiten comenzar con funciones básicas —como la automatización de reportes, la gestión de clientes o el control de inventario— y escalar conforme el negocio crece. Además, diseñar tecnología con base en los procesos reales de la empresa evita el error común de adaptar la operación al software, en lugar de adaptar el software a la operación.
Esto es crucial para los más de 5.5 millones de pequeños y medianos negocios en México, que necesitan concentrar sus esfuerzos en actividades de valor, y no en ajustar sistemas diseñados para grandes corporativos, a sus necesidades.
Actualmente, 92% de los emprendedores mexicanos cree que implementar inteligencia artificial tiene impacto positivo, tangible a los resultados y esto hace que la confianza en estas herramientas funcionen como un catalizador de crecimiento y rentabilidad para sus empresas, asegura el Informe QS World Future Skills Index 2025. Esto es reflejo del hambre del sector empresarial por implementar soluciones tecnológicas para optimizar sus procesos y aliviar sus puntos de dolor.
Sin embargo, estos dolores pueden atenderse de manera distinta, en la medida que cada empresa lo requiera.
Con interfaces ligeras, procesos bien conocidos y menos dependencia de terceros, las PyMEs pueden reducir costos operativos, mejorar la experiencia del usuario y lograr mayor velocidad de respuesta. Al trabajar con desarrollos propios o con plataformas low-code, muchas PyMEs pueden lanzar versiones mínimas viables (MVPs), probarlas con sus equipos y clientes, y ajustarlas de forma iterativa sin tener que esperar meses ni gastar en licencias de soluciones que usan solo en un 20 %.
¿Por qué entonces tantas empresas eligen soluciones complejas? En parte por falta de información, pero también porque muchas veces se les vende la idea de que "si no lo tienes todo, no estás compitiendo". Esta lógica es especialmente dañina para quienes, por sus características específicas, solo pueden optar por opciones “prearmadas” que no solucionan plenamente sus necesidades, o que tienen funciones que no necesitan.
El desarrollo tecnológico de una empresa debe comenzar por un diagnóstico interno: ¿qué procesos se podrían automatizar o mejorar? A partir de ahí, conviene definir prioridades y construir soluciones pequeñas, que puedan integrarse progresivamente.
La tecnología debe servir al negocio, no al revés. En un país donde el 72 % de las empresas tiene menos de 10 empleados y la gran mayoría enfrenta desafíos de recursos y capacitación, construir soluciones a la medida puede marcar la diferencia entre crecer o estancarse. No necesitas tenerlo todo, solo lo que verdaderamente impulsa tu empresa.


