Operaciones de robotaxis de nueva generación se expanden en Los Ángeles, Phoenix y San Francisco, marcando un cambio estratégico hacia vehículos diseñados específicamente para rentabilidad operativa y escala masiva. La minivan Ojai, fabricada por Zeekr (subsidiaria del Grupo Geely Holding de China), representa un giro significativo respecto a los modelos anteriores basados en vehículos de pasajeros modificados. Con aproximadamente 300 unidades ya en circulación comercial, la flota se ampliará a Denver, Las Vegas y San Diego durante el año.

Arquitectura técnica y diseño operativo

El Ojai integra la sexta generación del sistema de conducción autónoma de la compañía, construido sobre la plataforma SEA-M de Zeekr, una arquitectura modular diseñada desde cero para servicios de transporte autónomo y reparto. Este enfoque difiere fundamentalmente de la estrategia anterior, que utilizaba el Jaguar I-Pace —un vehículo de pasajeros totalmente eléctrico modificado— operando en 11 ciudades estadounidenses. La nueva interfaz de usuario integra el asistente de IA Gemini de Google, mejorando la experiencia del pasajero y diferenciando la propuesta de valor.

La modularidad de la plataforma permite su implementación en diferentes tipos de automóviles, lo que amplía el potencial de escalabilidad. El diseño responde a objetivos específicos: reducir costos de construcción y mantenimiento, optimizar la durabilidad para uso intensivo, y mejorar la experiencia del usuario. Estos factores son críticos para alcanzar rentabilidad operativa en mercados altamente competitivos.

Presiones de costos y dinámicas comerciales

Aunque el Ojai cumple objetivos de eficiencia operativa, enfrenta presiones significativas por aranceles sobre vehículos importados desde China. La política comercial actual de Estados Unidos impone gravámenes elevados a vehículos fabricados en el país asiático, incrementando el costo unitario de cada unidad que ingresa al territorio estadounidense. Los vehículos llegan sin tecnología de conectividad china y son trasladados a la planta de Arizona, donde se instala el sistema de conducción autónoma.

Según estimaciones de investigación de mercado, se proyecta la importación de 5,000 unidades del Ojai antes de finales de 2026, lo que duplicaría la flota actual de Jaguar I-Pace. Solo en julio, 725 vehículos fueron introducidos al país, evidenciando la velocidad y magnitud de la expansión. Esta aceleración refleja la apuesta estratégica de la compañía por alcanzar escala comercial, aunque los márgenes operativos permanecen bajo presión regulatoria.

Implicaciones estratégicas de mercado

La transición hacia vehículos diseñados específicamente para robotaxis señala una maduración del sector. La asociación con Zeekr, iniciada en 2021, ha permitido desarrollar una solución que equilibra innovación tecnológica con viabilidad económica. La disponibilidad de opciones de vehículos —Ojai versus Jaguar I-Pace— en ciudades con suficiente densidad de flota introduce dinámicas de preferencia del usuario que generarán datos sobre costos operativos reales, tiempos de mantenimiento y satisfacción del pasajero.

Esta estrategia de expansión geográfica y de flota ocurre en un contexto de regulación de aranceles que afecta directamente la viabilidad económica de modelos importados. La capacidad de absorber estos costos mientras mantiene competitividad de precios será determinante para la sostenibilidad del modelo de negocio en el mediano plazo.