Primero, empresa de tecnología con sede en Ciudad de México, Madrid y Bogotá, cerró una ronda semilla de 12 millones de dólares co-liderada por Kaszek y General Catalyst, con participación adicional de Definition, Conviction, 8VC e inversionistas ángel que incluyen accionistas y ejecutivos de FEMSA, Bimbo, Aeroméxico y Kimberly-Clark de México. La ronda se posiciona como una de las mayores registradas en el segmento de IA empresarial en la región y los recursos se destinarán a expandir operaciones y escalar la implementación de sus soluciones en grandes corporativos.

El problema estructural detrás de la inversión

El obstáculo que Primero busca resolver no es menor. Según el Connectivity Benchmark Report 2026 de MuleSoft, las organizaciones administran en promedio 957 aplicaciones distintas, pero solo 27% están conectadas entre sí. En México, esa fragmentación tiene consecuencias directas: el 87% de las empresas afirma que la dispersión tecnológica restringe su capacidad para escalar iniciativas de inteligencia artificial, de acuerdo con El Estado de la Transformación Digital en México 2026, de ManageEngine.

Este diagnóstico define el punto de partida de Primia, la plataforma desarrollada por Primero. El sistema conecta información alojada en ERPs, CRMs, sistemas financieros, plataformas de almacén y otras herramientas operativas. Además de integrar los datos, incorpora las reglas y la lógica de negocio propias de cada organización, de modo que los modelos de IA cuenten con contexto operativo antes de ejecutar decisiones o automatizar procesos.

Resultados medibles en operaciones reales

Los casos documentados ilustran el alcance del problema que la tecnología busca atacar. En una empresa de bienes de consumo, Primia identificó más de 10 millones de dólares en deducciones incorrectas que se perdían por la dispersión de información entre sistemas. En una compañía del sector construcción, automatiza el 85% de un proceso que antes requería revisión manual concepto por concepto, mientras el 15% restante permanece bajo validación humana.

Entre los clientes actuales figuran Kimberly-Clark de México, SmartFit, Verde Valle, Sede Café y la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México (Sedeco), además de organizaciones de servicios financieros, manufactura, retail, logística y salud.

Una apuesta de largo plazo sobre la madurez de la IA regional

Primero fue fundada por José Murillo, Andrés Rosales y Santiago Buenahora, con formación en Harvard y la Universidad de Pensilvania y trayectoria en compañías como Meta, 8VC y Robinhood. "Las empresas más competitivas del mundo pueden construirse desde América Latina. La región tiene empresas de escala mundial que son el corazón de esta economía, y la IA es la oportunidad que tienen para dar un salto sin precedente en competitividad", señaló Murillo, co-CEO de la compañía.

La apuesta de los fondos refleja una lectura de mercado concreta: la adopción de inteligencia artificial en América Latina está transitando de herramientas aisladas hacia sistemas capaces de integrarse con la operación cotidiana de las empresas y generar resultados verificables. La capacidad de conectar infraestructura tecnológica fragmentada —antes un obstáculo técnico— se convierte así en una ventaja competitiva con impacto directo en la cuenta de resultados.