Cuatro grupos de hackers utilizan un mismo kit de explotación de Chrome y Windows.

Un kit de explotación que apunta a vulnerabilidades críticas en navegadores basados en Chromium y en versiones antiguas de Windows está siendo activamente empleado por al menos cuatro grupos de hackers, algunos de los cuales tienen vínculos con el gobierno chino.

Investigadores de una firma de seguridad han identificado este kit, denominado BlueMoon, que encadena tres vulnerabilidades para permitir a los atacantes instalar malware a su elección. BlueMoon explota dos vulnerabilidades en Chromium y una en el núcleo de Windows 10, abarcando versiones como la actualización de octubre de 2018, Windows Server 2019, Windows 10 2004, Windows Server 2022 y la versión inicial de Windows 11. Es importante señalar que las tres vulnerabilidades han recibido parches en las últimas 24 horas.

El despliegue de estos ataques ha sido rápido y se ha compartido ampliamente. A diferencia de muchas campañas que operan con sigilo, los hackers detrás de BlueMoon parecen haber optado por una explotación visible y extensa. Esto puede deberse a la intención de aprovechar una "brecha de parches" en la cadena de suministro de Chromium, que se refiere al tiempo entre la disponibilidad de un parche para los desarrolladores y su implementación en navegadores como Chrome y Edge. Además, el uso de inteligencia artificial por parte de los atacantes podría haberles permitido detectar vulnerabilidades más rápidamente que los métodos tradicionales.

Estos factores han llevado a los atacantes a actuar con celeridad antes de que se cierre la ventana de oportunidad. La firma de seguridad destaca que una cadena de explotación de Chrome completamente armada ha sido históricamente una capacidad de alto valor y rara. BlueMoon fue desarrollado y desplegado en un corto periodo, compartido entre múltiples actores de amenazas de manera que generó señales de detección elevadas. Esto puede reflejar una reducción en los costos y en las barreras de entrada para este tipo de capacidades, ya que la inteligencia artificial facilita el desarrollo de exploits por parte de actores maliciosos. Este fenómeno es especialmente relevante en el contexto de bases de código abierto como Chromium, donde los parches son accesibles públicamente antes de que sean aplicados por los consumidores finales. Esto crea una ventana para que los atacantes intenten ingeniería inversa de los parches y desarrollen exploits antes de que las versiones estables sean lanzadas.

Los cuatro grupos han dirigido sus ataques a una amplia gama de organizaciones y empresas, lo que resalta la necesidad de una vigilancia constante y la implementación de medidas de seguridad robustas para mitigar el riesgo ante estas amenazas emergentes.