La importancia de actualizar los datos de los clientes

Los mercadólogos han dedicado años a recopilar datos de primera mano, que son cruciales para conocer los hábitos de compra de los consumidores. Sin embargo, muchos de estos datos son de un momento específico y pueden volverse obsoletos con el tiempo. Por ejemplo, al registrarse en un programa de lealtad, los clientes suelen proporcionar solo información básica como su nombre y correo electrónico, omitiendo detalles que podrían ser relevantes a largo plazo.

Con el paso de cinco o diez años, es probable que los clientes hayan cambiado su dirección o correo electrónico. Sin actualización, las marcas continúan utilizando información que puede no ser relevante, lo que resalta la necesidad de mantener actualizados los datos de primera mano.

La inteligencia del consumidor como complemento esencial

La inteligencia del consumidor es fundamental para que las marcas mantengan información actualizada y comprendan las necesidades cambiantes de estos, llenando los vacíos en el perfil del cliente. Conocer qué ocurre en el hogar permite a los minoristas identificar eventos de vida que alteran necesidades del consumidor.

Una buena base de identidad permite a las marcas conectar un perfil temporal con la persona actual, ajustándose a cambios como mudanzas o nuevas etapas de vida. Por ejemplo, un minorista de muebles puede saber lo que alguien compró en el pasado, pero al enterarse de que esa persona se muda, puede adaptar su estrategia para ofrecer productos relevantes.

La relevancia del control y la portabilidad en la estrategia de datos

La fuente de contexto es igualmente importante. Es vital asociarse con proveedores que ofrezcan inteligencia del consumidor sin limitar la estrategia de identidad a una sola plataforma. Mantener el control y la portabilidad protege el valor de los datos a medida que cambian los socios y estrategias.

Con el tiempo, las relaciones con los clientes evolucionan y es posible que la información de contacto se vuelva obsoleta. Las marcas que continúan comercializando a una versión desactualizada del consumidor pueden estar desperdiciando los datos obtenidos. La clave para los mercadólogos es maximizar el valor de los datos de primera mano, manteniéndolos actualizados y agregando el contexto necesario para entender las nuevas necesidades de sus clientes.

Las marcas que desarrollen una sólida base de identidad están mejor posicionadas para permanecer relevantes en un entorno donde las identidades de los consumidores cambian continuamente.