El burnout ya no es un término reservado a los libros de Psicología o a las conversaciones entre médicos. Este fenómeno, cada vez más presente en las organizaciones, afecta a los equipos de trabajo impactando a la salud mental de los empleados y por ende a su productividad y creatividad. Lo que antes era simplemente una carga laboral mayor, hoy se sabe que tiene raíces más profundas, como culturas empresariales que valoran más el rendimiento que el bienestar, líderes desconectados de la realidad emocional de sus equipos y una inmensa presión por demostrar valor en todo momento.
