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Branding

  • ¿Aún son reales las marcas? O solo existen para un post increíble

    Durante años, las redes sociales han impulsado una estética idealizada que ahora contamina al branding. Muchas marcas construyen identidades visuales pensadas para el impacto inmediato en pantalla, pero frágiles frente a la realidad operativa. La desconexión entre diseño y funcionalidad revela una verdad incómoda: lo que no se puede reproducir con claridad, consistencia y propósito, no construye valor duradero. En un entorno saturado de apariencias, las marcas deben ser sistemas sólidos, no ficciones digitales.
  • Branding: el futuro de las marcas se escribe en la mente del consumidor

    El branding moderno no se trata de hablar más fuerte, sino de conectar más profundo. En un mundo donde los estímulos abundan y la atención escasea, las marcas que perduran son aquellas que despiertan emociones, crean experiencias auténticas y se adaptan con inteligencia sin perder su humanidad.
  • El comportamiento de las marcas en el entorno actual

    Generaciones anteriores a las nuestras han escrito que el mundo siempre ha estado políticamente polarizado; de hecho, el término polarización proviene de la ciencia política. La realidad actual, marcada por una percepción casi apocalíptica de la sociedad, puede llevarnos a pensar que nunca hemos estado peor, que estamos al borde del abismo y que el mundo se va a acabar muy pronto. Esta debacle no sucederá en el corto ni en el mediano plazo; sin embargo, sí es cierto que cada vez se hace más difícil no tomar una posición dentro de este contexto. A las marcas les ocurre lo mismo, y la pregunta es si deben tomar partido y manifestarse de un lado o del otro del espectro.
  • Mexi-malismo: la esencia que no cabe en beige

    México nunca ha sido minimalista. Nuestra historia, nuestras calles y nuestros sabores lo gritan a todo color: vivimos rodeados de expresiones saturadas, contrastes audaces y mezclas que nunca temen al exceso. Mientras otras culturas apuestan por la sobriedad del “quiet luxury” o por la discreción de un beige impecable, nosotros hemos creado algo distinto: el Mexi-malismo.