El “Guadalupe-Reyes” ya no es solo una temporada: es un pico predecible de ausencias que requiere planeación y automatización para no arrancar el año en modo crisis.
La investigación muestra que permitir la negociación directa entre pasajeros y conductores mejora la eficiencia, amplía el acceso al transporte y favorece resultados más equitativos en mercados emergentes.