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Por Gabriela Córdova Macias, VP of Operations and Brand Experience en PRP
En un panorama donde las agencias de comunicación nos enfrentamos a la constante presión de innovar o morir, el tradicional modelo de PR, centrado en boletines de prensa y conferencias, es obsoleto.
Nos encontramos en un momento en el que la atención del público es un recurso cada vez más escaso. Las marcas de consumo, en particular, buscan constantemente nuevas formas de conectar con sus audiencias de maneras innovadoras. La era digital ha revolucionado la manera en que nos comunicamos y es aquí donde las experiencias inmersivas entran en juego. Utilizando entornos 360, tecnologías como la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR), se pueden crear experiencias que capturen la atención y generen un impacto duradero.
Las licitaciones para Brand Comms, demandan propuestas más allá de lo convencional, en consecuencia, las agencias de comunicación debemos ofrecer soluciones que combinen nuestras fortalezas en creación de narrativas efectivas y cuidado de la reputación, con ideas innovadoras que brinden inmersión y memorabilidad en la experiencia.
Más allá de la tecnología disponible, la creatividad en la narrativa y la capacidad de conectar emocionalmente con el público es vital. Crear una experiencia inmersiva exitosa requiere un hilo conductor muy bien establecido entre el mensaje de la marca, la tecnología utilizada y la forma en que los participantes van a interactuar con la experiencia.
Casos de éxito
Algunas marcas ya están utilizando experiencias inmersivas con gran éxito. Un ejemplo destacado es “The Ice Cream Museum” en Nueva York, que combina elementos visuales, táctiles y gustativos para crear un espacio donde los visitantes pueden interactuar con la marca de manera divertida y memorable.
La campaña “Dreams of Dalí”, del Museo Dalí utilizó VR no solo para mostrar las obras del artista, sino para permitir a los visitantes "entrar" en sus pinturas, creando una conexión más profunda y personal con el arte.
El lanzamiento del juego "Resident Evil 7: Biohazard" por parte de Capcom utilizó la VR para crear una casa embrujada virtual que los usuarios podían explorar, lo que generó una gran expectativa y ventas significativas del juego.
Un ejemplo más es la campaña de AR de IKEA, que permite a los clientes ver cómo se verían los muebles en sus hogares antes de comprarlos. Esta aplicación no solo mejoró la experiencia del cliente, también aumentó las ventas y redujo las devoluciones.
En el sector de la moda, Tommy Hilfiger ha utilizado VR en sus tiendas para permitir a los clientes ver sus desfiles de moda como si estuvieran en la primera fila. Esta experiencia no solo atrajo a más clientes a las tiendas, sino que también aumentó el compromiso con la marca.
Este tipo de estrategias, representan sin duda una emocionante nueva frontera para la comunicación, pues:
El futuro es emocionante, a medida que la tecnología avanza, nuestra profesión se seguirá fusionando con nuevas tendencias y disciplinas y no nos queda más que adoptarlas; al final del día, el verdadero poder se encuentra en el corazón de nuestra profesión: la capacidad de contar historias que resuenen emocionalmente con las audiencias, crear conexiones genuinas y fomentar una interacción significativa.
¿Cuál será el próximo paso? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: el futuro de la comunicación de marca es inmersivo.